Cosas y casos sin-enmiendas

8.2.12

Un verano con Mireya


 -¡Vamos a ponerle precio a estos pendientes tía! Imponente y risueña dijo  Mireya mientras los enganchaba en la tela de la tienda ambulante con la que jugaban esa tarde. Pendientes, collares, anillos de colorines, hojitas, plantas, de todo cuanto consiguieron para hacerlos. Las risas y la creatividad no les faltaron a ese par en  el verano del 2010. Pintaron la casita de muñecas por dentro  y por fuera, cocieron cortinas nuevas, cojines y mantel nuevos. Todo cuanto pudieron hacer para poner aquel pequeño hogar de muñecas muy cálido y acogedor.
Mireya es la niña de los ojos de Mate,  y regularmente pasa tres semanas del verano en la casa de su hermano a las afueras de la ciudad disfrutando de la familia y las ocurrencias de su pequeña sobrina.
De día no se separaba de ella y por las noches si no venia pronto a la cama se negaba a dormir si su tieta no venia pronto a taparla.
Hacia una semana habían terminado las vacaciones de verano, y Mireya  en la tarde del sábado acostumbraba a ayudar a su madre a limpiar el jardín, regar las plantas, coger las hojas secas y poner todo aquel patio bonito.
Esa tarde Mireya estaba por demás pensativa, en su cabecita seguramente historias  del verano o el recuerdo de las risas que se echaba con su tía  las echaba de menos. Y de pronto entre la maleza encontró  una rosa solitaria. Que aunque preciosa parecía eso, muy sola para aquella niña. –Mamá, Mamá mira qué bonita! pero que solita está esa rosa! ¿La cortamos y se la llevamos a la tía Mañana?! Así no se sentirán solas ninguna de las dos!. Quiere llevarle esa flor a tu tía? – ¡Si mamá! Imperó Mireya mientras se acercaba con las tijeras a cortarla. Bueno, venga, se la llevaremos mañana. Me apetece mucho ver a la tía Mamá! Ella no se sentirá muy sola,¿ por qué no busca un novio?.  ¿Así se hacen compañía y tienen bebitos para jugar?.
Mientras cortaba la rosa con Mireya la madre comenzó ésta historia:
… Algunas personas prefieren estar solas Mireya, como ésta flor, ves, que aun estando sola no deja de ser especial  y perfecta… Así hay mujeres que deciden o bien estar solas, o bien no tener novios sino amigas especiales…  Así esta rosa es especial y se la daremos a tu tía, que es como esas personas, es una mujer que le gusta tener amigas especiales…
… Expectante y con los ojos abiertos se retiró en silencio a pensar. Mientras continuaba recogiendo hojas secas .  Al poco rato volvió donde la madre y le dijo, y ¿por qué si la tía es de esas mujeres que le gusta tener amigas especiales no me ha dicho a mí la primera para ser su amiga?. Pues porque ya sois más que amigas, son familia. Pero seguramente antes de lo que te imaginas la tía tendrá una amiga especial. -¡Si! Así será mama, porque la tía es muy guay!  Y muy bonita. 
El silencio y la mente a mil revoluciones de Mireya mantenían alerta a su madre también que respiró profundamente cuando sintió que habría salido airosa de aquella gran pregunta  con su calmada explicación.
En el verano del 2007 Las cosas cambiaron un poco, ese verano la Tieta llego  a casa de su hermano acompañada de Laura, la mujer con la que estaba compartiendo su vida hacía poco mas de 8 meses, pero que aun no introducía a la familia. Entonces en la primera tarde de aquella extraña en casa, la tensión en el ambiente era evidente. Mireya sentía celos de aquella mujer que acompañaba a su tía, y que le robaba su atención. Entonces le dijo al oído. Te espero a tomar el té en mi casita esta tarde a las 5 pero has de venir sola ok! Laura extrañada sonrió y acepto la invitación a aquella taza de té.
Luego de la comida y mientras todos dormían la siesta.  Mireya preparó el té (de brik perfectamente colocado en su tetera) y puso la mesa para merendar con Laura. Puntual Laura pico a la puerta. Mireya le dio la bienvenida y le pidió que se quitara los zapatos y los dejara fuera. Entonces  ya sentadas a la mesa le dijo. Y bien, tú eres como la rosa? Extrañada Laura no supo que responder…. Y tras un breve silencio prosiguió Mireya. Si! Que si eres como la rosa, eres de esas mujeres que le gusta vivir solas, o prefieren tener amigas especiales… Laura  bebió te, como para pasar la pregunta y poder responder. Aquel interrogatorio era el primero y más serio que había enfrentado en la vida.
Y  no consiguió otra opción que responder con otra pregunta- ¿A que te refieres cuando dices amigas especiales?.  Ya no tan risueña sino desafiante -¿es que no me has entendido? Creo que no! respondió . Pues que si eres como la rosa que estando sola es especial y si se junta con otro rosa es aun más especial. Si eres de las chicas que prefieren tener amigas especiales que novio?  Haaaaaaaa. Respiró relajada Laura. Pues sí, soy como la rosa. Y prosiguió un poco más relajada pero aun desafínate Mireya. Y eres la amiga especial de mi tía? Estas segura de ser lo suficientemente especial? Porque mi  tía es muy especial y tengo que cuidarla.! Pues si Mireya. Creo que sí, desde hace algunos meses nos cuidamos mutuamente.  Nos hacemos compañía y nos apoyamos mutuamente.
Mientras todo esto sucedía, Mate y Su cuñada tomaban el café en la cocina, desde donde Mate curiosa miraba lo que sucedía en la casita del jardín. Y sin más le dijo a Rita. Oye, Mireya sabe de mi orientación sexual. ¡Si! Respondió la cuñada sin mediar más explicación.
Mate se dirigió al jardín y pico en la puerta. La niña salió le abrió y le dejo entrar. Le ofreció te y se sentaron las tres a la mesa . El silencio imperó y tras algunos segundos la niña preguntó. Tieta, Laura es especial? Y con la cara propia del amor, y mirando alternativamente a la niña y a su mujer no consiguió otra cosa que decirle. Si Mireya. Es muy especial, riendo y cogiendo la mano de su pareja. A lo que la niña celebro con el té diciendo. Entonces si puede venir a jugar con nosotras este verano.